La Agorafobia

¿Cómo puede tratarse la Agorafobia?
Una de las primeras cosas a cambiar es la evitación. Sabemos que el
sujeto agorafóbico evita aquellas situaciones que le producen pánico ya
sea porque alguna vez así ha sucedido o por similitud. Sabemos también
que cuanto más evitamos más fortalecemos la sensación de pánico. La
solución por tanto está en dejar de evitar, es decir, en exponernos a la
situación temida.
La exposición deberá realizarse gradualmente para que cada vez que te
enfrentes a la situación temida sea un poquito más fácil lograr
permanecer en ella libres de pánico durante más tiempo.
La agorafobia se manifiesta de tres maneras:
- Sensaciones (de miedo)
- Pensamientos (sobre qué cosas tan terribles pueden ocurrir)
- Conducta (evitar)
Incidiendo en la conducta podré resolver más tarde tanto las
sensaciones como los pensamientos.
Es imprescindible que te hagas una descripción específica de la
conducta- objetivo para tratar la agorafobia.
Elabora una lista con las situaciones-conductas que evitas porque te
desencadenan pánico para empezar el tratamiento. Ordénalas de la que produciría
una menor intensidad de pánico a la que más.
Empezaremos paso a paso, gradualmente y repetiremos la misma
conducta-objetivo varias veces, muy seguidamente, a diario, porque con
cada práctica el miedo tenderá a ser menor, acumulando confianza para
posteriores situaciones más difíciles.
Acepta altibajos en la práctica diaria, no te desmorones por ello.
Registra lo andado cada vez y cuando por fin consigas el objetivo, no te
conformes con ello pasando a uno más difícil, sino que deberás
repetirlo varias veces
para asegurar éxito.
Si tu avance se ha estancado pregúntate porqué. Quizás el paso de un
objetivo a otro era demasiado complejo. Sitúa pasos intermedios a
cumplir, reinstaura los elementos de tu lista para adecuar la graduación.
Establece el hábito de practicar diariamente.
|