Técnicas de Estudio
9) Prelectura y lectura rápida
El primer paso para estudiar es tener una idea general
del tema de estudio. Para ello necesitamos hacer lo que llamamos PRE-LECTURA.
Existen diferentes tipos de lectura:
-
LECTURA DE ESTUDIO: Se caracteriza por ser una
lectura lenta con el objetivo de captar todo el contenido. El nivel de
comprensión requerido es elevado.
-
LECTURA HABITUAL DE ENTRETENIMIENTO: Se trata de
leer relajadamente, simplemente por placer.
-
LECTURA A SALTOS: Es una lectura rápida que se
utiliza para tener una impresión general de un capítulo, de un
artículo, etc...
-
OJEADA: En este apartado lees para buscar un detalle
o un aspecto específico, pasando los ojos rápidamente por el texto.
-
LECTURA CRÍTICA: Lees separando el objetivo del
texto de la opinión personal del autor. Requiere una gran reflexión.
-
LECTURA ANALÍTICA: Se estudia como está escrita
una obra. Lo que interesa por tanto es la forma.
Pasos a seguir si quieres realizar
una pre-lectura de un libro desconocido:
-
Conocer el nivel en que se exponen los
conocimientos.
-
Buscar qué estilo tiene el libro, pudiendo ser:
Deductivo o Inductivo. En el estilo deductivo primero se da una idea y
después se explica. En el estilo inductivo se explican casos, hechos,
relaciones y finalmente se llega a una conclusión. A menudo podemos
encontrarnos que en un mismo libro los estilos se mezclen.
-
Conocer el autor, qué tipo de libros ha escrito.
-
Leer el índice porque muchas veces te sirve de
esquema del libro y eso puede serte de gran ayuda.
-
Leer el prólogo porque es una manera de entender la
motivación del libro y el enfoque que se le da.
La lectura rápida
El dominio de la lectura es fundamental para poder asimilar los
contenidos. La lectura es una habilidad fundamental para el aprendizaje.
Buena parte del rendimiento escolar depende de la capacidad lectora.
Leer significa entender lo que el autor de una expresión quiso decir.
El hecho de leer despacio no significa que lo entiendas mejor. Tienes
que aprender a adecuar la velocidad al texto.
Comprueba tu velocidad lectora:
|
Lee en lectura silenciosa un texto registrando
mediante un cronómetro, los minutos y segundos empleados en la
lectura. Cuenta el número de palabras que contiene el texto y
multiplícalas por sesenta. Divide el resultado obtenido entre el
tiempo empleado en segundos. El cociente de esa división es tu
velocidad lectora (número de palabras leídas por minuto). |
Como la velocidad lectora está en función del grado de
dificultad del texto leído, convienes que hagas otras lecturas con
diferentes textos y así obtendrás una medida más exacta de tu velocidad
lectora.
Cuadro de velocidades lectoras por edades
| velocidad media |
12 años |
13 años |
14 años |
15 años |
| Palab. /min. |
115-130 |
145-160 |
180-200 |
225-250 |
Si el promedio de tu lectura silenciosa no es el que reflejamos en el
cuadro anterior convendría que hicieras algunos ejercicios para
mejorarlo. Realiza ejercicios de lectura diaria.
Al leer SIGUE ESTOS CONSEJOS:
- No muevas los labios.
- No te guíes con el dedo o lápiz.
- No hagas regresiones sobre frases o palabras leídas.
- Procura que tus ojos se muevan en vertical.
- Evita escucharte.
Las fijaciones
Aunque al leer se tenga la impresión de que deslizamos los ojos a
través del texto de forma continua, en realidad no es así. En efecto,
los ojos avanzan a saltos haciendo pequeñas detenciones en diversos
puntos de las líneas. Estas detenciones se llaman fijaciones y es sólo
durante ellas que se lee, ya que en los intervalos entre salto y salto,
los ojos no ven porque se están moviendo.
El primer objetivo que nos planteamos para aumentar nuestra eficiencia
lectora será:
- Aumentar el número de palabras percibidas en cada fijación.
- Disminuir la duración de cada fijación.
A continuación puedes probar los ejercicios de lectura
correspondientes a este capítulo: Ejercicios
de lectura
|