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El Psicólogo en la Red |
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Autoayuda |
| Hago uso de este medio para
solicitarle a usted información o en dado caso me pudiera indicar donde podría
encontrarla acerca del tema "pensamiento positivo". De ante mano le agradezco
los datos que usted me pueda proporcionar. Gracias. Armando Respuesta a tu consulta: Llamamos pensamiento positivo a un tipo de lenguaje interior racional, realista y sin expresiones negativas que distorsionen la realidad. Cuando una persona se habla a sí mismo de manera positivo hace que las emociones vividas no se hallen contaminadas por la negatividad y así es más feliz. No muestra emociones paralizadoras como el resentimiento, el odio, la culpa porque piensa en positivo. La forma de llegar a pensar positivamente es mediante confrontaciones contínuas de tu pensamiento con la realidad. El libro donde mejor podrás ver la técnica que se sigue es: Un saludo, Gloria |
| Hola doctora, le envié un
mail con mi historia llamada "Un caso real" y esta es la versión extendida. Por
favor, indíqueme una salida a mi problema. Gracias por adelantado Tengo 25 años, me llamo Elizabeth y soy maestra diplomada desde hace unos años, aunque aún no he podido ejercer. Vivo en Gran Canaria, tengo trastornos depresivos con ansiedad desde hace ya mas de 10 años como consecuencia inminente de una separación bastante frustrante, de mis padres. Con solo 11 años mi padre abandonó el domicilio conyugal, a lo cual yo casi no pude reaccionar puesto que no era capaz de entender nada y tenía un hermano menor que yo tres años que aún menos era consciente de la situación. Casi inmediatamente mi madre comenzó a tomar ansiolíticos (yo en esa época creía que solo eran calmantes para dormir) sin medida y a mezclarlo con alcohol. Perdió el control. Al poco nos fuimos con nuestros abuelos y la dejamos sola...aunque fuese lo mejor para nosotros a ella le bastó para terminar de hundirse y desde hace 11 años no se nada de mi propia madre. Se marchó de la isla y nunca más hemos sabido de ella. Después de ese trance, mi padre volvió a tener pareja y nos fuimos todos juntos a vivir, al que creíamos era nuestro hogar definitivo..cual sería nuestra sorpresa al darnos cuenta unos meses después que aquella mujer era el mal personificado. Nos odiaba. Lo recuerdo como los peores años de mi vida, era tanto el daño psicológico que padecimos y tanta la humillación que nos hacía vivir que intenté suicidarme. Nadie lo supo nunca. Mas tarde acudí a un psiquiatra pues tenía una angustia agonizante y una depresión fuerte, también tuve desde los 17 algunos ataques de pánico sobre todo en sitios con mucha gente que atribuía a bajadas de tensión. Dicho psiquiatra le pidió a mi padre colaboración y se negó alegando "no tener tiempo, ni ganas" de dedicarse a una tontería. Fue un duro golpe. Mejoré con las sesiones y algunos ansiolíticos (Lexatín). A los pocos años, la situación se hace insostenible en mi casa y ella abandona, por fin, el "hogar"conjunto. Empieza una buena etapa en nuestras vidas. Pasa el tiempo me diplomo en magisterio y mi vida empieza algo de sentido, la ansiedad y la depresión parecen desaparecer. En ese momento conozco a un chico que vive en la península y me enamoro locamente. Él decide venirse a vivir a Las Palmas. Yo me sentía la mujer más feliz de la Tierra y comencé a creer en un porvernir...pero las cosas buenas nunca duran y tuvo que marcharse a los 5 meses porque no encontró trabajo. Mi familia nos da la espalda y yo me quiero morir de nuevo..y lo intentó...esta vez me encontraron medio inconsciente cubierta de tabletas de pastillas. Me ingresaron y me pusieron a tratamiento depresivo fuerte, el cual aun tomo, de eso hace dos años. Dos meses después de que él se hubiese marchado me fuí yo con él en contra de toda mi familia. Allí encuentro trabajo, casa y empezamos una nueva vida, aunque casi a las bravas. Sin embargo, la lejanía de los míos, una ciudad nueva, mi depresión aún reciente...no me dejan superar los obstáculos, padezco fobias a estar sola y a la noche, así como los transportes públicos. Tengo pensamientos de perder la noción de la realidad y de volverme loca. Viví allí un infierno propio, en el que tuve que superar mi soledad y mis miedos, a pesar de tenerle a él conmigo: la soledad interior, es la más dolorosa...y toda esa incomprensión de él hacia mi problema se manifiesta en mi con ira, gritos y llantos contínuos. En esa fiebre de dolor, se me declara un cáncer tiroideo que me hunde emocionalmente aún más. Vuelvo a mi isla, me opero y me dan radioterapia. Bueno, todo eso paso en agosto-octubre del año pasado, y volví a la península. Menos de tres meses pasaron hasta que decidiera que aquella situación era insostenible y con todo el dolor de mi alma volví a mi tierra. Pronto me di cuenta de que fue una ilusión creer que huir de un lugar me haría olvidar el pasado y recobrar la salud de mi mente y mi corazón. En ese instante es como si todo el mal que padecí en esos años se hubiese revelado contra mi y desde hace solo unas semanas he empezado a tener sensaciones aún más fuertes de pánico y agorafobia. El punto culminante de toda mi carrera depresiva ha llegado ahora, en el que me encuentro más sola, perdida, desorientada y sin rumbo que nunca. Tengo agotamiento físico aún sin apenas moverme, taquicardía casi constante, pulso y respiración acelerado, mareos, nauseas, dolores musculares sin aparente motivo, multitud de fobias (al gentío, la noche, el ruido, los medios de transporte, alejarme mucho de casa, las luces artificiales...). Todo ello me crea una ansiedad tan grave que he optado por semirecluirme... lo único que mantiene mi esperanza es la idea de acudir a un buen psicoterapeuta que me han aconsejado, la ayuda del hipérico y los fármacos depresivos, sesiones de acupuntura a las que voy a acudir; y las oposiciones al cuerpo de maestros a las que pienso presentarme en breve. En cuanto a mi novio, piensa volver a intentar llegar a mi, viniendose aqui, esta vez respaldado. Ha empezado a entender lo que me pasa porque él se ha sumido en una gran depresión después de mi marcha. Lástima que haya tenido que vivirlo para entender mi sufrimiento y ayudarme a superarlo. Espero que esta vez las cosas salgan bien y por fin alcance, aunque solo sea, una pizca de felicidad. Gracias por su tiempo. Respuesta a tu consulta: Querida Elisabeth, Un saludo, Gloria |
c) KamePG Design - Ultima actualización el 16 de Septiembre del 2000
Gloria Marsellach Umbert - psico@ciudadfutura.com