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El retraso mental |
Es a partir del siglo XX que se empieza a establecer una definición para el deficiente mental y ésta se halla en la línea de funcionamiento intelectual inferior a la media estadística y dificultad de adaptación al entorno. La definición más popular sobre Retraso mental es la dada por la "American Association on Mental Deficiency" : "El retraso mental concierne a un funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, existente concurrentemente con déficits en la conducta adaptativa y manifestado durante el período de desarrollo" (Grossman, 1977). Lo más característico del deficiente o retrasado mental es que su edad mental siempre es inferior a la edad cronológica. No es lo mismo un niño de 7 años con una edad mental de 2 años que uno con una edad mental de 6-7 años. Los tests de inteligencia más utilizados para evaluar el retraso mental son el S-B y el WISC-R. El Standford Binet (S-B) mide memoria, percepción, razonamiento lógico y habilidad verbal y para ser catalogado de retrasado es necesario que la puntuación resultante sea de 68 o inferior. En el Wisc se necesita una puntuación inferior a 70 para su diagnóstico. La clasificación de las deficiencias mentales según la OMS (Organización Mundial de la Salud):
La interpretación de estos coeficientes intelectuales es la siguiente:
Muchas veces el retraso mental es una consecuencia de los efectos combinados de varios factores. Algunos de estos factores pueden ser:
Como factores prenatales debemos destacar el bajo peso al nacer, la diabetes, las infecciones maternas, las drogas y las radiaciones. Entre los peligros más habituales que pueden ocurrir durante el parto tenemos que citar la anoxia, el traumatismo mecánico, la prematuridad y las infecciones. Los factores postnatales que suelen producir retraso mental son: la malnutrición, las infecciones, los venenos y los traumatismos. También hay otros factores ambientales que pueden causar un retraso en el desarrollo y muchos de ellos son de naturaleza educativa como por ejemplo: la falta de reforzamiento por la conducta apropiada incluyendo el desarrollo del lenguaje, el castigo por el desarrollo de la conducta inapropiada, modelos inadecuados, falta de materiales en el seno familiar para promover el aprendizaje. En algunos casos de deficiencia debemos añadir también un cuadro autista. En estos casos es sumamente difícil de diferenciar. A continuación presentaremos un cuadro diferencial entre Deficiencia y Autismo:
El retraso mental hay que intentar prevenirlo. Esta prevención puede ser: Primaria, Secundaria y Terciaria. La prevención primaria es la que evita que el deficiente nazca por ejemplo con las campañas televisivas para evitar que los adolescentes no tengan hijos o bien que las mujeres de más de 40 años también lo eviten; mejorando en nivel social, cultural e intelectual de las personas; con medidas médicas preventivas (atención a los embarazos, alimentación adecuada, prevención de los partos, evitando las diferencias en el rH,...). La prevención secundaria es aquella que identifica precozmente la enfermedad y trata de arreglar precozmente las alteraciones con:
La prevención terciaria es lo que llamamos tratamientos. Incluiríamos las cardiopatías que deben operarse, los tratamientos estéticos, los médicos, todos los de reeducación, de autocontrol, de modificación de conducta.
© Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo |
KamePG Design - Ultima actualización el 11 de Junio del 2000
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