|
| Artículos | El Psicólogo en la Red |
La depresión en los jubilados |
El trabajo suele ser un símbolo de colaboración dentro de la sociedad en que vivimos. La gente se agrupa en núcleos familiares cuyos miembros adultos trabajan para su supervivencia económica. La sensación interna es de utilidad, de aportación para la gran familia denominada sociedad. Cuando un adulto alcanza la edad de la jubilación
representa para la propia persona dos cosas: por un lado ha alcanzado la
vejez y por otro ya no es útil a la comunidad. Una y otra cosa van unidas y
comportan sendos duelos porque el colectivo "ancianos" están
relegados de la sociedad competitiva en la que vivimos. Lo que habitualmente subyace bajo esa emoción es la
sensación de pérdida, han perdido una parte de su vida enriquecida por
la intelectualidad, por el consumo de energías y ahora les resta
demasiado tiempo por ocupar. Si uno se siente joven en su interior no tiene que creer que envejece porque cumple años y la sociedad ya no lo necesita. Muy al contrario tiene que aprovechar la oportunidad que les brinda la sociedad laboral para ahora que todavía están con fuerzas tanto físicas como mentales poder hacer todo aquello que por falta de tiempo no han podido hacer a lo largo de su vida. Hay que elaborar ese nuevo cambio en la vida y tratar de disfrutarlo en lugar de escoger la opción de deprimirse y amargarse. Si enviudaste ahora es tiempo de viajar, de conocer otros países y otras personas en similares condiciones. Si todavía tienes tu pareja disfrutar de las semanas como si fueran fines de semana o vacaciones continuadas. Pensar en un sinfín de cosas que quizás no habéis probado por falta de tiempo y ahora podréis. Cambiar los pensamientos negativos de "no sirvo para nada" por "todavía soy útil". Si así pensáis así os sentiréis. Y, sobretodo, vivir el presente porque eso es lo único que tenemos.
© Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo |
KamePG Design - Ultima actualización el 9 de Septiembre del 2001
© Gloria Marsellach Umbert - psico#ciudadfutura.com