|
| Artículos | El Psicólogo en la Red |
Envidiada Delgadez |
El manejo de las emociones por aquellos que sufren desórdenes alimentarios"Clara se embotaba de comida para suplir la necesidad de contacto que corría por su grueso cuerpo. No dejaba que sus emociones salieran a la luz y las tapaba con esos atracones bulímicos. Luego, no vomitaba pero se sentía terriblemente culpable,..." * * * Los llamamos trastornos alimentarios y los más conocidos son la
Bulimia y la Anorexia. Algunas de las distorsiones cognitivas que podemos encontrar comúnmente en ambos trastornos son:
Una base importante, como siempre, se halla en la propia autoestima. El o la bulímica se sienten "asquerosos" porque no poseen control sobre su propio cuerpo ni mente dejando que el primero se transforme a cada paso que avanza el desorden. Se sienten en profunda y constante irrealidad porque su propio yo amenaza continuamente con sus cambios físicos. Tanto una como la otra identifican su autoestima con la del propio cuerpo y como poseen una alteración en la percepción y valoración corporal, éste se vive negativamente. No pueden permitirse mantener relaciones interpersonales demasiado
íntimas porque ello podría delatar su "repugnante" e
incontrolable comportamiento. Se mantienen en continuo aislamiento para
preservar su imagen externa pero dicha constante soledad les lleva al
"atracón" para paliar el sentimiento evocado. Huyen y huyen
pero la obsesión por la comida les persigue porque se halla en sus
pensamientos, en su interior. La obsesión es la principal característica del pensar bulímico y del anoréxico. En la bulimia la persona que la padece puede llegar a obsesionarse con la idea de comerse todo un arsenal de alimentos ricos en calorías; lo planeará, meditará de forma rigurosa y obsesiva como si de un ritual se tratara. En la anorexia, la obsesión se centra en la cuenta mental de calorías de todos los alimentos. Finalmente ambas se sentirán incómodas con su propio cuerpo, una porque su autoimagen está alterada y la otra porque se siente demasiado cambiante. Una perfeccionista y exigente al máximo se obsesionará con el control y la otra, autodestructiva negará cualquier expresividad de su persona con alimentos lo cual la culpabilizará como si del mayor crimen se tratase. Ambas se relacionan inadecuadamente con la comida, no encontrando una manera saludable de funcionar en su entorno. Anoréxica o bulímica aprenden con la manipulación de la comida o del propio cuerpo a enfrentarse con las situaciones que se les presentan. Una manera poco saludable que les conduce a un trastorno grave que puede causar la muerte en quien lo padece. * * * Extraído del Capítulo "Envidiada delgadez,
saludable robustez" © Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo |
KamePG Design - Ultima actualización el 11 de Noviembre del 2001
© Gloria Marsellach Umbert - psico#ciudadfutura.com