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Depresión y suicidio infantil |
El concepto de depresión infantil se forma como tal en 1987 como un conjunto de síntomas que forma un síndrome. Se establece que puede existir en todas las edades y como mínimo para poder hablar de ella la sintomatología debe durar alrededor de un mes. La clínica destacable para la depresión infantil es la siguiente:
La prevención se hace muy difícil por impedimento en incidir en su entorno inmediato. Los factores de riesgo que deberíamos poder prevenir son:
A lo largo de la historia diferentes modelos han tratado de dar explicación a la Depresión infantil. Podemos agruparlos en dos grandes bloques:
El modelo biológico dice que la depresión infantil se produce por una alteración de los neurotransmisores y la manera de tratar será mediante la administración de psicofármacos. En el modelo psicológico podemos distinguir tres corrientes:
Para evaluar la depresión infantil debemos utilizar diferentes pruebas entre las que cabe destacar las siguientes:
El concepto de muerte en el niño se va adquiriendo progresivamente. Según Piaget, el
concepto de muerte irreversible el niño no lo adquiere hasta los 12 años. La conducta suicida pasa por cuatro fases:
La frecuencia del suicidio consumado es pequeño por debajo de los 14 años, pero existe. Muchas veces son los propios padres los que no lo declaran como tal. El impacto para los padres es terrible tanto por el hecho en sí como por la sociedad que los señala. Esto provoca que a menudo se sienten culpables y nieguen el hecho hablando de accidentes, lo cual es menos traumatizante. Es importante incidir en los factores de riesgo para prevenirlos. Destacamos los siguientes factores de riesgo inherentes en el propio niño:
El niño suicida tiene más variaciones en el concepto de la muerte, piensa más en ella como un fenómeno reversible. El niño suicida vive el fracaso escolar como un fenómeno sin solución. Su capacidad de pensamiento es limitada y poseen visión de túnel lo que les imposibilita encontrar alternativas viables. Algunas motivaciones inmediatas que provocan el suicidio infantil pueden ser los intentos de venganza, dejar de ser una molestia, el abuso o maltrato, cualquier síntoma de perturbación familiar. Toda experiencia negativa de la primera infancia puede provocar el suicidio infantil. La terapia a seguir frente a la ideación suicida es la cognitiva y si el entorno familiar es nocivo deberá separarse al niño se ese entorno perturbador. © Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo |
KamePG Design - Ultima actualización el 18 de Junio del 2000
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