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El Psicólogo en la Red |
| Esterilidad, embarazo psicológico, adopción |
Este artículo va dirigido principalmente a la mujer y trataremos algunos de los trastornos ginecológicos que más carga psicosomática podrían tener. Además en el apartado final comentaremos algunas consecuencias de la adopción como alternativa a la imposibilidad de fecundidad. El tema surgió porque algunas de vosotras reclamasteis vuestro derecho a ser mencionadas en la Web ya que según parecía solo hemos tratado "padres-hijos" y descuidamos que también algunas de vosotras no podréis jamás alumbrar un bebé aunque sí educar niños. Cuando eres adolescente y empiezas a interesarte por los chicos y el sexo sientes a menudo temor por las consecuencias de esos pensamientos. Cuando empiezas a menstruar y por lo tanto, ya tienes capacidad para concebir, te preguntas cómo será eso de llevar un bebé en tu vientre y lo sientes tan lejano que muchas veces lo crees imposible. Recuerdo que yo creía que no podría tener bebés porque algo en mi interior me decía que era estéril. ¡Tonterías! Pero me gustaba jugar a creérmelo. La verdad es que a pesar de gustarme los niños nunca creí que fuera una desgracia no poder tenerlos porque siempre he creído que vale mucho más el "después" que el "previo". Si tú educas a un niño como si tú lo hubieras "parido" te sentirá como madre y tú lo sentirás como hijo propio. Ahora con 36 años sigo creyendo lo mismo a pesar de haber tenido un hijo mío. El sentir cómo tu hijo crece dentro de ti es fantástico pero lo es mucho más verlo crecer sano y feliz. La esterilidad desde hace mucho tiempo se cree que tiene un gran componente psicógeno aunque no todas aquellas que no tengan una causa médica debemos considerarlas definitivamente como tales. Únicamente algunas formas de inhibición de la ovulación parecen claramente tener un origen psicológico. Aquí mencionaremos los casos de esterilidad sin causa médica, es decir, hablaremos de la esterilidad inexplicable. La mayoría de autores buscan en la tensión la explicación a esa infertilidad. Esa tensión incluiría tanto temor al embarazo y/o al parto como a un trauma psíquico. Algunos han intentado establecer un perfil tipo de personalidad de estas mujeres y nos encontramos con las siguientes características:
Estos puntos mencionados son características de distintos tipos de personalidad encontrados en las mujeres estériles sin causa médica que la desencadene. Tú puedes sufrir una infertilidad inexplicable y tu personalidad no corresponder a ninguna de las detalladas o tener una mezcla de más de un tipo. Los estudios sobre el tema siguen su curso y aquí solo he querido mostrar algunas de las observaciones obtenidas. Muchas mujeres se consideran estériles porque no pueden llevar a buen curso un embarazo produciéndose repetidamente un aborto espontáneo. En el origen de este tipo de abortos solemos encontrar causas emocionales agudas como la muerte de un ser querido, un gran susto o bien fuertes peleas o discusiones. Cierto es que en todos los embarazos, señala H. Deutsch, existen tendencias hostiles al feto y casi siempre la mujer encinta tiene la tentación de romper la armonía de su estado. El tiempo de embarazo es tiempo de reflexión y a menudo piensas en esa formación que se está creando dentro de ti. Temes no hacerlo bien, temes a veces hasta respirar por si eso despertara a tu pequeño, lo cuidas, lo proteges pero muchas veces te agobia el dolor, la pesadez o el hinchazón de tus piernas. Y es en esos momentos cuando por tu mente cruza un pensamiento hostil. Un primer aborto accidental a menudo puede ser la causa de una esterilidad prolongada posterior porque la que lo ha padecido teme volver a intentarlo ya que ese aborto primero fue vivido como un fracaso. En el interior de ella algo frena la concepción. Una terapia para descubrir ese temor inconsciente será el mejor tratamiento contra esa esterilidad inexplicable o psicológica. El descubrimiento y manejo del propio temor ayudará a eliminarlo. Lo que hemos llamado "Embarazo psicológico" se denomina comúnmente "falso embarazo o embarazo nervioso" y en la historia encontramos el caso de María Tudor que se hizo célebre. Clínicamente podemos encontrar aquellos que se limitan a amenorrea (ausencia de regla) y eventualmente náuseas los cuales corresponden a un deseo inconsciente de embarazo y, otras, más espectaculares en las que inclusive el vientre se hincha, se aumenta de peso y los pechos se presentan hinchados produciéndose en contados casos secreción láctea. En este segundo caso la mujer está totalmente convencida de su estado vistiéndose en consecuencia y llegando a formalizar todos los preparativos. Ante la actitud opuesta del médico quien clarifica que no se encuentra encinta, ella cambia de médico buscando continuamente aquel que pueda confirmar su deseo inconsciente de quedar embarazada. El tratamiento sería tratar de comprender a la paciente y el porqué de su deseo de quedar embarazada. Es por tanto una verdadera psicoterapia que debería instaurar el propio ginecólogo para llegar a la resolución de ese embarazo nervioso. Si el entorno se muestra despectivo o poco comprensivo esa mujer puede caer en un fuerte estado depresivo que la conduzca al suicidio. Cuando la infertilidad es una evidencia y la pareja tiene grandes deseos de ser padres la mejor solución es buscar la alternativa de la adopción. Algunas mujeres tienen la equivocada convicción que ser estéril significa ser una mujer a medias y eso no es cierto. Se nos ha dado el poder de engendrar y eso es maravilloso pero el hecho de poder dar seguridad a un niño, cuidarlo como si fuera propio, protegerlo, educarlo y verlo crecer será una experiencia tan positiva que cambiará por completo los sentimientos de inferioridad femenina que podrías haber generado ante el conocimiento de tu esterilidad. Hay muchos niños que pierden a sus padres en su infancia, otros son abandonados y ellos no han pedido esa vida tan ingrata e infeliz, no han hecho nada malo para negarles la existencia de una familia, padre y madre, que pueda cuidarlos y sobretodo, quererlos. El día a día es el que provoca el cariño y con la adopción podrás conseguirlo porque por mucho que tuvieras uno propio si no estuvieras a diario con él el sentimiento o vínculo que se establece madre-hijo durante los meses de embarazo desaparecería o se perdería. El vínculo no solo nace, sino que se hace con el roce a diario. No te niegues el placer de ser madre si con ello puedes hacer felices a dos personas, tú mujer y ese hermoso niño sin hogar. Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo |
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